Proyecto presentado en el año 2005 y aprobado por Ordenanza 7.992 creando “ Incubadoras de Empresas”.

Esta nueva herramienta para las pymes, posibilita incrementar el nivel de actividad económica, mejorar la productividad del tejido económico local, aumentar la competitividad de la ciudad, generar empleo real, transformar el trabajo informal en formal, generar vínculos con universidades y centros de investigaciones para la utilización de sus recursos (humanos, técnicos, etc.) y gestionar fondos para el desarrollo de proyectos.

De esta manera, los microemprendedores recibirán, asesoramiento administrativo, técnico, comercial, de imagen, marketing, comercialización, secretaria, teléfono, fax y correo electrónico (compartido con las otras empresas que integren la incubadora).

Un punto importante, que dificulta muchas veces poner en marcha un proyecto productivo es el espacio físico y mobiliario básico para el desempeño de sus integrantes que en este caso se le facilitará por 24 meses, lo que significa el puntapié inicial para el desarrollo del emprendimiento.

Por último, indicó Boasso, se realizará en forma pública, abierta, y a través de medios masivos de comunicación, donde se establecerán las condiciones para la admisión y el numero de cupo disponibles, la inscripción será gratuita y los resultados de la selección serán publicados en los medios.